Correlación con la gastritis y el reflujo gastroesofágico
Un sistema hepático congestionado ralentiza el vaciamiento gástrico, lo que incrementa la presión interna y favorece la aparición de una gastritis reactiva o de un cuadro de reflujo gastroesofágico persistente. Cuando los jugos digestivos agreden constantemente las paredes del estómago, el riesgo de desarrollar una úlcera gástrica aumenta de manera considerable. En escenarios donde la salud de los tejidos se debilita críticamente, se vuelve indispensable realizar estudios endoscópicos preventivos para descartar cualquier indicio de sangrado digestivo alto.
